martes, 1 de enero de 2013

Geometría difusa de la palabra más leve / topos y Topos


Geometría difusa de la palabra más leve (1)


El ruido se cuela en mi cerebro a la sombra de una periferia
siempre allí, en el centro.
Su vibrato recorre las fronteras descascaradas
de una tierra recóndita y extrañamente extranjera.

Lo Otro de una tierra que no es Otro,
por ser lo mismo y Otro,
siniestro.

Desde el barro sinuoso de su plataforma,
mi mueca inútil chapotea en su vacío informe.

Allí solo este destello homófono y evanescente
me reconforta.

Mí,
barullo recóndito y fugaz
en tierras donde nada.




Luego, instantes de duración luego,
su efecto se esfuma entregándome
a mi reaparecida consistencia visceral.

El cuerpo, en su collage entrecortado,
hace centro difuminando provisoriamente centros y periferias.

Asoma entonces un nuevo sórdido barullo
tan otro que Mí,
y tan cómplice de mi pegajoso abdomen.

Su acústica es el eco mismo de un desguace,
raíz dura del mutismo.


Ya al fìn,
  el hilo es eso que no hay.
                    /ese-soy/


                            de Cruz, Pablo J.
                        [27-11-12]19-12-12



Geometría difusa de la palabra más leve (2)


La aguja en su Otra-más-vuelta.

Arcilla desprendida de mis vísceras untando
el renovado lanzamiento que posará en mi lengua un instante
y será otra vez por siempre perdido.

Esqueleto vacuo,
Mío,
en etérea espera rumiando incrédulos silencios.

Tímidos silencios a la espera.

Su armonía próxima,
Su timbre cercano,
Su tempo inminente en lo sin-mediato,


Y el ruido se asoma en la sombra de mis sesos siempre allí,
en esa periferia que suele saber jugar a centro



                            de Cruz, Pablo J.
                          [27-11-12]13-12-12




topos y Topos


Golpeo mis narices
y eso, se hace sonar dando por tierra mis airosas ínfulas de tanto.
Por tierra, Nada.

Flotar y reflotar por tierra.
De flotar y reflotar por Nada asoma llanamente algo;
tan necesariamente algo,
asomando sus narices como un topo,
en ese inhóspito topos de aquella geografía donde Nada.

¿Quién fuese a poder tan llanamente andar donde Nada
sin dar de trompas con algún topo allí asomado?

Ay!
por tal convaleciente 


                                                  de Cruz, Pablo J.
                                                      15-02-13



_____

[ Nota: Estos poemas fueron publicados en enero y abril de 2013 en la sección "Signos y Topos: La cuestión poética" de nuestro anterior sitio web, hoy inaccesible. En este nuevo blog respetamos aquella primera fecha de entrada. ]

domingo, 9 de diciembre de 2012

«O hay mundo para todos o no hay mundo para nadie» (Plaqueta)

[ por Julio Huasi y Cecilia Heredia ]




Cecilia Heredia: "Maternidad palestina", 2009. (Óleo s/ tela, 80 x 100 cm)






palestinos



                                                                                                         a leila, a jaled


      sus raíces carnales al aire claman a un cielo de napalm,
una bóveda roja de lobos devora los corderos celestes
de la antigua patria y patea las cenizas del hogar,
los niños arden entre sus brazos como teas.
Te has pasado de infiernos, señor, en mis
pies deambulan eras de pies trashumantes,
amo de este barrio sideral, jehová, deus, alá,
responde donde estés si es que estás, se acabaron
los desalojos del planeta, los inquilinos elegidos y los parias,
la tierra es de quien la sangra y todos caben bajo las uvas del sol,
dios quiera, dios, no te cuelguen el triste hatillo de los éxodos
y sepas cuánto pesa la cruz de tus errabundos,
esto será un carro de amor para todas las criaturas,
o hay mundo para todos o no hay mundo para nadie



                                                          (de Asesinaciones, 1972-81)
                                                                                  
                                                                             Julio Huasi
 

El poema de Julio Huasi y la obra de Cecilia Heredia se incluyen en una plaqueta elaborada por Signos del Topo, con edición en papel, en diciembre de 2012. El poema "Palestinos" se encuentra publicado en el sitio web de Signos del Topo desde el 3 abril 2008: Poemas, 1


miércoles, 10 de octubre de 2012

Actualización de 'Cuestiones sobre la Historia del robo-desaparición de niños'

  



["Los niños de Lídice", escultura de Marie Uchytilová.
Foto extraída de www.en.wikipedia.org/wiki/Lidice ]


    Durante mucho tiempo se creyó que la desaparición forzada de personas fue puesta en práctica por los nazis a partir de diciembre de 1941 en Francia, aplicada contra miembros del maquis (resistencia) francés. En el año 1940 se dio a conocer el decreto sobre temas que debían ser guardados en secreto. El decreto Noche y Niebla era uno de ellos (referente a la desaparición de personas), es de septiembre de 1941. Sólo se halló la transcripción para el Ejército hecha por el mariscal Keitel, con fecha 9 de diciembre de 1941. Posteriormente en publicaciones de mujeres y hombres republicanos españoles, pudo comprobarse que ya en 1938-39, muchos prisioneros de la Guerra Civil Española fueron llevados a campos de concentración en Alemania. Una de las barracas donde se alojaba a las mujeres republicanas se llamaba Noche y Niebla.
    La única orden de asesinato firmada por Hitler es la de Eutanasia del 1º de septiembre de 1939, previa al decreto de los temas secretos, fecha de la Invasión a Polonia por parte de los nazis y comienzo de la Segunda Guerra Mundial.
    Gracias a Germaine Tillon, citada por Jacques Hassoun (1), sobreviviente de Ravensbrück, se ha descubierto el origen del nombre kitsch dado por los nazis a la desaparición de personas. En el Acto III de El Oro del Rhin, Alberich, el Nibelungo, dice: “El yelmo está bien, ¿ejercerá el encanto? ¡Noche y Niebla! Vuélvame invisible”. Luego de esta fórmula (2), su figura desaparece elevándose una columna de niebla. Es, pues, la fórmula de la invisibilidad.
    Cómo se extendió esta fórmula para los niños lo encontramos en el discurso de Himmler en Posen del 4 de octubre de 1943. Gracias al historiador Abraham Huberman –quien me facilitó el texto de Karl Dietrich Bracher (3)– puedo transcribir lo que importa de ese discurso, uno de los tres en los que se anunció la “Solución Final” (Endlosung). Dice Himmler: “Un SS debe tener fundamentalmente presente esto: con nadie que no sea de nuestra misma sangre hemos de ser honrados, decentes, leales y amigos. Me es completamente indiferente cómo les pueda ir a los rusos o a los checos. Todo lo que haya de buena sangre nuestra en otros nos lo llevaremos, robándoles los niños, si fuera necesario, para educarlos entre nosotros”.
    En 1985, con motivo del 40º aniversario del fin de la Segunda Guerra Mundial, con la colaboración de todos los países europeos se hizo un documental sobre qué fue lo que pasó con los niños robados-desaparecidos. Allí aparecían madres que, cuarenta años después, reclamaban por sus hijos, y se daban datos que iban de los doscientos mil a ochocientos mil niños robados, sobre todo en Polonia, Yugoslavia, el resto de los países del Este y la Unión Soviética. Pude ver ese documental en la televisión mexicana. Acá en la Argentina siempre fue ignorado, pese a que me encargué de llamar la atención sobre el mismo ¿Qué pasó con esos niños, unos pocos rescatados, pero los más perdidos para siempre? ¿Cuál fue la reacción de padres, familiares directos, gobiernos afectados? ¿De qué manera la conciencia universal quedó marcada por este crimen?


[Lectura de «Actualización de 'Cuestiones sobre la Historia del robo-desaparición
de niños'" por Osvaldo Cucagna, en el evento: "Un nombre sin nombre, Orquestalia, y otras ediciones de Signos del Topo", realizado en El Archibrazo, CABA, el 8 junio 2013. En la foto, de izq. a derecha: Alberto a. Arias, Pablo De Cruz, Osvaldo Cucagna y Cecilia Heredia.]




    Nunca supe de un debate acabado sobre este tema hasta que, leyendo el libro de Gitta Sereny sobre Albert Speer, el arquitecto de Hitler (4), encuentro, casi perdido, un documento estremecedor. Gitta Sereny, periodista e historiadora húngara, trabajó con estos niños robados tratando de conseguir la devolución a sus verdaderos padres, como funcionaria encargada del bienestar infantil en la UNRRA (United Nation Relief and Rehabilitation Administration), en la zona norteamericana de Alemania, en 1945, estando a cargo del equipo de Rastreo de Niños durante un semestre. De entrada logró rescatar a unos cuarenta y cinco niños, de tres a ocho años, a los que, con doscientos de otras regiones, llevó a Polonia en la primavera de 1946 (5).

    Ese Programa de Rastreo de Niños se abandonó poco después, cuando sólo se había descubierto una fracción del presunto total de 250.000 (teniendo en cuenta esto sólo para el área de control de Estados Unidos en Alemania). Centenares de niños a los que se había ubicado y miles que restaban ser hallados fueron sometidos al máximo dolor de no ser devueltos a sus verdaderas familias. Dice Gitta Sereny: “En una de las decisiones más arbitrarias jamás adoptadas por la burocracia, los gobiernos británico y norteamericano, ahora inmersos en la guerra fría con los Soviets, decretaron que no debían devolverse los niños para que fueran educados en el comunismo. En una carta de respuesta a mis protestas, el Departamento de Estado norteamericano dijo que estaba actuando totalmente en beneficio de los niños, porque no se debía permitir que los sometieran al adoctrinamiento que sin duda soportarían y cuya seguridad física no podía garantizarse si volvían a la Unión Soviética... Luché durante meses contra esa monstruosa decisión, apoyada siempre por Jack Withing, director de la UNRRA en la zona norteamericana. Pero perdimos, y estos niños doblemente brutalizados en el plano psicológico primero en función de grotescos principios raciales de los nazis y después por absurdas razones ideológicas de sus presuntos liberadores, fueron enviados al exterior: Estados Unidos, Australia y Canadá, para vivir en otro país extraño, con una lengua desconocida, nuevamente adoptados o prohijados por extranjeros”.

    Es conocida la influencia de lo germano y nazi en el ejército argentino; Osvaldo Bayer lo mostró muy bien en el film Panteón  Militar. Admiradores de los generales nazis más asesinos, conocedores de su literatura, parece que también digirieron muy bien el discurso de Himmler del 4/10/43. Lo mismo que los representantes máximos de la Iglesia Católica, tanto Juan Pablo II como la mayoría de los principales obispos, que jamás ordenaron a los capellanes denunciar quiénes habían robado a los niños durante la última dictadura militar argentina. No hay que olvidar que la obediencia debida (Foucault lo mostró en sus investigaciones) fue creada en el interior de la Iglesia, durante los primeros siglos de su funcionamiento. Es significativo que la expresión alemana que se usa para “Obediencia Debida” significa “Obediencia de cadáver”, que es la usada por los primitivos cristianos. Si a esto sumamos el papel que jugaron los patrones de nuestros militares respecto a los desaparecidos niños europeos, podríamos comenzar a entender mejor por qué no se termina de rescatar a nuestros niños, pese al enorme y laudable accionar de las Abuelas de Plaza de Mayo. Este accionar, como el de las Madres y otros Organismos de Derechos Humanos se vio oscurecido por el seguidismo a las políticas del kirchnerismo, olvidándose que sus ejecutores durante veinte años jamás se ocuparon de los Derechos Humanos ni de los Niños Desaparecidos.

                                                                                             (octubre 2012)


Notas:

1. Jacques Hassoun, El exilio de la memoria. La ruptura de Auschwitz, Editorial Xavier Bóveda, 1998. Llamada 26, pág. 38. El libro de Germaine Tillon es Ravensbrück, Editorial Le Seuil, 1988.

2. La fórmula en alemán es: "Nacht und Nebel, niemand gleich". La traducción literal de la última expresión es “nadie como él”. La evocación del Führer, admirador incondicional de Wagner, a cuyos festivales en Bayreuth concurría aun durante la guerra.

3. Karl Dietrich Bracher, La dictadura alemana, Tomo 2, Alianza Universidad, Cap. 8, ‘El sistema de dominación en la guerra’, págs. 181-182.

4. Gitta Sereny, Albert Speer, el arquitecto de Hitler: su lucha con la verdad, Editorial Javier Vergara, 1996. Este texto ya me había permitido descubrir, por el número de afiliación de Speer al Partido Nazi (474.481 del 1/3/31), que Martin Heidegger se había afiliado antes de esa fecha (312.589). Así lo publiqué en un artículo en 1988 al presentar el libro de Víctor Farías "Heidegger y el Nazismo". Posteriormente decubrí que la edición francesa en que leí el texto, estaba equivocada. El verdadero número, posterior al de Speer, aparece en la edición castellana del libro de Farías.

5. El relato de Gitta Sereny se encuentra en las páginas 230-232. Si bien se conduele de los padres “adoptivos” alemanes, sin entender que fueron cómplices del robo-desaparición, su conducta en cuanto a la devolución es impecable. Por otra parte, es totalmente meritoria la develación de toda la verdad respecto a Speer. Gitta Sereny, de vivir tendría 89 años. Posteriormente tomó actitudes ambiguas respecto al tema. Es bueno señalar que nunca se le ocurrió aspirar al Premio Nobel por los más de 250 niños devueltos a sus verdaderos familiares ni por su denuncia de los miles a los que se impidió el retorno. Lo mismo pasó con Irena Sendler, ciudadana polaca que salvó a más de dos mil niños judíos del Ghetto de Varsovia. Hubo quienes la propusieron para el Premio Nobel, que nunca se le concedió. Murió hace unos años. Acá se ignoró siempre olímpicamente a las dos. Es totalmente lamentable que se busque obtener el Premio Nobel, por haber recuperado niños robados. Premio que se ha otorgado a criminales como Henry Kissinger y Barack Obama, por ejemplo. Un Premio, sea cual fuere, no compensará nunca la pérdida de un nieto.



El artículo original, sin las actualizaciones, fue publicado en el Nº 10, de setiembre de 1999, de la revista Cuentas pendientes (editada por la Cátedra Libre de DDHH de la Facultad de Filosofía y Letras, a cargo de Osvaldo Bayer).

viernes, 1 de julio de 2011

Nuestros puntos cardinales

 (Por: Colectivo Signos del Topo)

[Publicado en el Nº 1 de nuestra revista en papel, de diciembre 2011, y en el sitio web de Signos del Topo, en julio del mismo año.]


1.

Tenemos nuestros puntos cardinales y se llaman: Igualdad, Libertad, Revolución, Socialismo. Así lo señala nuestra declaración de origen, en noviembre de 2006 [«Signos del Topo: un modo de la actividad poética»,  también reproducida aquí en este primer número.]
Ahora, en días de pleno show electoralista en este reino del revés, hemos tenido que escuchar a los demócratas burgueses proclamarse, una y otra vez, adalides de «la igualdad y la libertad», así como no hace mucho (el pasado abril) tuvimos que leer los dichos de la burocracia restauracionista de Cuba en el trance de hacer tabla rasa hasta de la palabra igualdad (ver nota al pie: ***). Ante unos y otros, afirmamos: es cierto que igualdad es apenas una palabra, pero se trata de una de las más necesarias, queridas y bellas que conocemos.
Del mismo modo, sabemos que libertad es apenas una palabra. Pero hacemos nuestro este fundamento poético de la libertad como fuerza viva: «... la libertad se define muy bien por oposición a todas las formas de servidumbre y de constricción. La única debilidad de esta definición es representar generalmente a la libertad como un estado, es decir, en la inmovilidad, cuando toda la experiencia humana demuestra que esa inmovilidad acarrea su ruina inmediata. Las aspiraciones [...]a la libertad deben mantenerse en la posibilidad de recrearse sin cesar; por eso se la debe concebir no como estado sino como fuerza viva que acarrea una progresión continua» (André Breton). Por tratarse de una palabra tan concreta cuan cargada de deseo, es que desde Signos del Topo reafirmamos: La libertad es concreta.
Sabemos que incluso revolución es apenas una palabra. ¡Y qué palabra tan a menudo recargada de significaciones contradictorias! Pero sabemos muy bien que revolución es la única palabra que a través de todas las edades lleva en la frente la divisa de la permanencia: «Fui, soy y seré» (Rosa Luxemburg).
Sabemos, en fin, que socialismo es apenas una palabra, y sin duda una de las más maltratadas y miserablemente expoliadas. Pero también sabemos que socialismo es la palabra-semilla de la que siempre brota su flor-fénix de tres pétalos o alas: comunidad, igualdad y libertad.
Ninguna de estas palabras que señalan nuestros puntos cardinales soporta ser regalada a sus enemigos, que son los nuestros: los confesos e inconfesos sostenedores del capitalismo.

2.

Aunque consideramos que no es suficiente lo que hemos hecho hasta la fecha, sí sabemos que dimos auténticos pasos de independencia poética, intelectual y política en nuestra tarea de ir publicando, sobre todo en la web, algunos materiales creativos y críticos.
Nuestra actividad poética supone la difusión de materiales y obras que no pretenden encontrar un lugarcito tibio al sol de la «Cultura» dominante, sino llegar como sustento, como herramientas, como armas, a quienes luchan por sociedades igualitarias, comunes y libres. Y supone asimismo un abrir brechas y producir interrogaciones en algunos sectores del vasto público que marcha al ritmo de la alienación constitutiva del sistema capitalista.
Nuestros deseos de transformación política, social y cultural, así como la conciencia de vivir en una realidad fáctica de dependencia-independencia, los expresamos con este diálogo (ficticio pero real) entre dos creadores que admiramos (uno poeta, el otro revolucionario):

Arthur Rimbaud —¡Pronto! ¿Hay otras vidas?
Friedrich Engels —... Todo depende.

Queremos, como se ha dicho hace mucho, contribuir a «transformar el mundo, cambiar la vida». Y es elemental: este deseo depende de los haceres propios y ajenos tanto como de las condiciones históricas y generales. En este sentido, Signos del Topo plantea su independencia militante frente a la cultura de la dominación capitalista y, también, su independencia relativa y su diálogo (lo más creativo posible) con todas las iniciativas y agrupaciones de lucha anticapitalista y de resistencia a la opresión y explotación, cualesquiera sean.
Y desde esta conciencia de dependencia-independencia es que hacemos nuestras (fundiéndolas en una sola) las consignas: Unidos en la lucha, hasta la victoria siempre.

3.

Como primera medida, nos plantamos en forma crítica ante las ilusiones y las creencias. Nos referimos a esas «ilusiones» y «creencias» equiparables a espejismos, distorsiones caprichosas capaces de modelar los actos a imagen y semejanza de supuestos requerimientos «reales» que, al final, se mostrarán como lo que son: paisajes dislocados y encubridores de fallas y accidentes de nuestra realidad.
Como segunda medida, portamos una moral y un entusiasmo plenos de ideas, proyectos y deseos que queremos compartir, que deben encontrar su interlocución e interpelación en «el común», es decir, en otros trabajadores, luchadores y creadores, en «los de abajo» que somos, en quienes construimos día a día la tan vapuleada realidad-irrealidad. No queremos andar por el mundo al tuntún de lo que el mercado de verdades-bondades-bellezas dispara sobre nuestra entera estructura de seres vivos (laburantes, trabajadores) sino a contracorriente de la marejada dominante de alienación social, aunque con la conciencia alerta acerca de la parte de alienación que nos toca, que nos atraviesa.
Como tercera medida, nos apoyamos en la que consideramos la más magnífica tradición de pensamiento y lucha, que siempre supimos plena así como portadora del instante social más creativo: la marcha sostenida de la revolución socialista (socialismo/comunismo) y de la lucha por la igualdad y la libertad, la dignidad de los seres contra toda explotación y opresión (capitalista, social-burocrática o de cualquiera otra índole).
La presente crisis capitalista mundial que transitamos y nos atraviesa implica, además de riesgos y desafíos, la posibilidad real de una tierra promisoria, esperanzante. Muchas discusiones arden en los campos de la vida política, cultural, social, productiva, intelectual y creativa del mundo entero. Debemos alentar y favorecer las discusiones, los debates, las experiencias, las colaboraciones y los intercambios, porque son fuentes educativas de delimitación política y cultural, de posibilidad de luchar juntos, de hacer balances comunes y de encaminarnos a conquistas colectivas de largo alcance.
Pero reafirmamos, por sobre todas las cosas, que nuestra actividad en la sociedad actual debe ser poética (es decir: hacedora, creativa, crítica) con la plena conciencia de que jamás estamos solos en este andar haciendo que le da formas y contenidos reales a la larga marcha.

Buenos Aires, julio 2011

Signos del Topo


NOTA
(***) : Veamos esta pirueta de restauracionistas inconfesos pero inocultables, que oponiendo ‘igualdad’ a ‘igualitarismo’ pasan la topadora restauracionista del Capital (‘productividad’, ‘disciplina’ y ‘estímulo’ calificados-cuantificados en $) por sobre las necesidades reales y las libertades necesarias de los trabajadores cubanos (y, por extensión, de los trabajadores de todos los países): «En la política económica está presente el concepto de que el socialismo significa igualdad de derechos y de oportunidades para todos los ciudadanos, no igualitarismo, y se ratifica el principio de que en la sociedad socialista cubananadie quedará desamparado [... en esta definitiva vuelta de tuerca hacia el dominio pleno de la desigualdad intrínseca del Capital] (...) Incrementar la productividad del trabajo, elevar la disciplina y el nivel de motivación del salario y los estímulos, eliminando el igualitarismo en los mecanismos de distribución y redistribución del ingreso. Como parte de este proceso, será necesario suprimir gratuidades indebidas y subsidios excesivos.» («Lineamientos de la política económica y social del partido y la revolución», VI Congreso del Partido Comunista de Cuba, 18 abril 2011.) [Subrayados en negrita y agregado entre corchetes, nuestros.]