jueves, 11 de junio de 2020

Alberto Luis Ponzo en «Los poemas y sus poetas»

[por Colectivo Signos del Topo y Alberto a. Arias]


El 12 de junio de 1916 nació el poeta Alberto Luis Ponzo. Hoy lo recordamos como a él le hubiera gustado: publicando sus poemas, su aventura poética en el más alto sentido de estas palabras.

Alberto Luis Ponzo
(12 junio 1916 - 2 mayo 2017)

A CONTINUACIÓN, la Introducción al Nº Cero (julio 2011)


Cuando el cero es un número especial


    El pasado año Alberto Luis Ponzo ha cumplido cincuenta años 'en' sus poemas y 'en' la poesía. Mas el fragor de los días nos ha impedido festejarlo con una exposición adecuada de sus libros (que era la intención). Pensé entonces que quizá podríamos festejar dicho aniversario con un rito que nunca cansa: el de publicar los poemas.
    Así que ha sido imposible no hacerle una pequeña trampa a mi amigo y coeditor: él NO ha querido figurar en esta colección (ni en el primer lugar ni en el último), aunque lo merece. Por ello no me ha quedado otra posibilidad que brindarle, sin consulta, el número cero de la colección, el número del origen, esperando que comprenda y acompañe mi atrevimiento.
    Aplicada a la poética de Ponzo, aquella inclusiva y dinámica preposición ('en' ) señala, ni más ni menos, su identidad caminadora en el poema con un apetito de interrogación sin fin. Incluso podría significar también su voluntad de empoetizarse alrededor, como quien busca más y más libertad de ser, como una necesidad mayúscula de cumplir con aquel propósito esencial que tempranamente, en su primer libro (Equivalencia de la tierra, 1960), expresó con toda claridad:

          Saldrás al viento, al cielo y al vacío
          como un pájaro hambriento y aterrado
          desprendido del alba y de las hojas,
          para entrar en el canto y en el vuelo.

    E incluso, como decimos en otra parte: "Ponzo ha hecho de la pasión poética el hilo cordial de su vida, una vida dedicada a la convivencia creativa, a la búsqueda de los mejores lazos humanos, a la potenciación del diálogo con el semejante, semejante que en la introspección identificadora de su labor poética es el verdadero destinatario de su vocación.
    Pero si hablamos del acento esencial de obra y vida, podremos ver que su obra tiene como protagonistas a los seres amorosos, su convivencia y sus posibilidades en el entorno vital, la búsqueda esencial de los caminos de la realización y la «posibilidad incesante», por encima de los obstáculos que les opone, casi siempre de modo brutal, una sociedad humana y mundial que a duras penas avanza lentamente –aunque parezca lo contrario– a través de la injusticia y la miseria".
    Las decenas de ediciones que reúnen sus poemas, las numerosas colaboraciones impresas, las lecturas, los actos y homenajes poéticos, son las huellas corpóreas del andar poético de Alberto Luis Ponzo. Y este emprendimiento actual, al que hemos llamado Los poemas y sus poetas, una vez más lo tiene como su principal promotor. El ver realizado este modesto pero fundamental proyecto es para nosotros estar cumpliendo con el propósito esencial de cada día que amanece, y que Alberto ha nombrado así en uno de sus recientes poemas:

          El amor luz de siempre
          piel de cada palabra

    Queda de este modo presentado, pues, este número especial a él dedicado, este número "cero" de una colección que intencionalmente estará hecha de tantas otras voces vivas y de complicidades poéticas para un nuevo mundo.

                                                    Alberto a. Arias
                                                      (mayo 2011)









martes, 9 de junio de 2020

Poesía y revolución, contra la catástrofe capitalista (2)

[por Alberto a. Arias]



["Entregando mi vida por la Revolución". Manifestación 
por el asesinato de George Floyd. Junio 2020, EE.UU.]



5. Del escamoteo a lo innombrable

    Las cuestiones incluidas en la nota de Andrew Marshall, presentadas como alarma para los amos del mundo, constituyen una importante auto-advertencia:
    “La complejidad de la economía global [capitalista] podría hacernos más vulnerables que nunca a las catástrofes”; “El Foro Económico Mundial [es decir: el conjunto “ideal” de los capitalistas concretos] imaginó las consecuencias de una pandemia y de una crisis de liquidez global en forma simultánea, un escenario que en ese entonces [2006-07] parecía meramente especulativo”.
    Más el agregado de  esta conclusión molto vivace:
    “… Si nodos claves son golpeados por una enfermedad, el impacto podría magnificarse (…) convirtiendo la catástrofe en algo peor ”. (Destacados nuestros.)

    Aunque el artículo termine alertando sobre “un incremento de las tendencias autoritarias y militaristas que podrían reformular la geopolítica” (y es evidente cómo el periodista sofrena su pluma para no llamar a las cosas por su nombre: guerra imperialista), no parece que el regreso a la conflagración barbárica sea a lo que aquel “algo peor” alude.
    ¿Qué podría ser para los capitalistas, incluida la guerra, “peor que la catástrofe” ? Al no ponerle nombre (“¡maldito sea quien invoque al demonio!”), se deja esta tarea para quien se anime a nombrarlo. Marx, Engels y los más lúcidos de sus continuadores se animaron y se animan: derrumbe del capitalismo, derrumbe de la “última ratio” social naturalizada, allí donde y cuando el “retroceso de la civilización”, asimilado a quiebra del capitalismo, se yergue en el horizonte como el monstruo colosal mismo, caída ya “la razón de ser” acumulación capitalista.

    Tercera e importante constatación: al anticipar el signo mismo de la catástrofe, la pandemia comienza (como signo ella misma de la cosa concreta que es) a significar el derrumbe del capitalismo mucho antes de que tal derrumbe ocurra, e incluso un poco antes de que una conflagración mundial ocurra.
    Y debido a que ‘crisis pandémica’ comienza a significar ‘derrumbe social general’, quien se interrogue sobre el futuro de la humanidad deberá inevitablemente “atravesar el Aquerón”: la transgresión revolucionaria, la acción emancipadora ante la normalidad catastrófica.


6. La voluntad de los capitalistas va a contramano de la historia

    Pero es evidente que no es la pandemia de la Covid-19 la que “conduce” a la catástrofe, sino (como afirmamos en el segundo parágrafo) que la ‘catástrofe pandémica’ es consecuencia de una incapacidad, de una imposibilidad de enfrentar exitosamente lo que incluso se ha previsto, “imaginado” e “informado”. Porque, por más útil e imprescindible que sea el prever, no es lo mismo prever que poder.
    La voluntad de los capitalistas va a contramano de la historia.
    Dice Karl Marx: “Indudablemente, la voluntad del capitalista consiste en embolsar lo más que pueda. Y lo que hay que hacer no es discurrir acerca de lo que quiere, sino investigar su poder, los límites de este poder y el carácter de estos límites”. [6]


7. Un alto en la bitácora, para hablar de las palabras


    Como dijimos, para “atravesar el Aquerón” vamos a tener que adentrarnos pronto en unas aguas donde inevitablemente recurriremos a palabras-definiciones que nos guían. Entonces, será mejor que antes nos curemos en salud haciendo esta pausa para decir algo de las palabras-faro, de las palabras que iluminan.

    Decíamos en julio de 2011:
    «Ninguna de estas palabras que señalan nuestros puntos cardinales [Igualdad, Libertad, Revolución, Socialismo] soporta ser regalada a sus enemigos, que son los nuestros: los confesos e inconfesos sostenedores del capitalismo». [7]

    Pero también dijimos, poco después, en otro lado:
    «Las palabras, aunque sirven para aclararnos, para fijar los conceptos y nombrar nuestros objetivos, a menudo son utilizadas para el engaño, para el enmascaramiento. Palabras como ‘revolución’, ‘socialismo’, ‘libertad’ e ‘igualdad’, que deberían ‘idealmente’ tener el poder de no ser utilizadas por sus negadores, por sus enemigos, casi que no tienen modo de salvarse de su uso degradado, corruptor. Pero a pesar de la importancia de las palabras, lo fundamental de la acción NO se define principalmente en ellas. Es por eso que afirmamos: podemos no confiar en las palabras ni en las frases bonitas ni en las fórmulas consagradas. Lo que vale, siempre y en todos los casos, son las verdades crudas que podemos extraer de (y comprobar en) los hechos, al mismo tiempo teniendo conciencia de que nuestra propia visión de las cosas y los acontecimientos, y sobre todo las explicaciones que encontramos y damos, se manifiestan en y por el lenguaje, en la comunicación y en el análisis teórico, y como tal caen en el campo de cierta problematicidad, en un terreno de apariencias, tergiversaciones y errores posibles». [8]

    Y claro está que mucho antes habíamos dejado asentada, en un ejercicio de simultáneo abandono y conservación más allá de las palabras, una “verdad profunda, vacía y negra”:

                    «— Abandonad toda fe,
                    creencia y superstición,
                    amos, dioses y demonios.
                    Y conservad la fuerza,
                    la esperanza
                    y la libertad.» [9]


••••••••••
                  [Continuará]

_________________
Nota:
[6] Karl Marx: “Salario, precio y ganancia”, 1865.
[7] Signos del Topo: “Nuestros puntos cardinales”, julio 2011.
[8] De “Apuntes LibReS”, 2012.
[9] Del poema “La Esfinge”, en Poemas de Lo (1976-94).


lunes, 1 de junio de 2020

"¡No puedo respirar!" –Rebelión en los EE.UU

[por Colectivo Signos del Topo]


31 de mayo de 2020.

Breve muestra de las multitudinarias movilizaciones en los Estados Unidos
por el asesinato de George Floyd y contra la opresión racial y la violencia policial.

Marchas en: Minneapolis, Chicago, Denver, New York City, Miami, Seattle, Los Ángeles, Philadelphia, Boston, San Antonio, Atlanta, Detroit, Las Vegas, Salt Lake City, Houston.

¡SOLIDARIDAD Y LUCHA SIN FRONTERAS!

[Video tomado de la página en Facebook de Redfish media.]


https://redfish.media/